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Colchones firmes para un descanso con máximo soporte

Dormir bien no siempre significa dormir blando. Por este motivo los colchones firmes cada vez son más populares entre aquellos usuarios que buscan mejorar su descanso. Estos colchones firmes tienen cada vez más éxito, sobre todo entre aquellas personas que sufren molestias de espalda o tienen una sensación de hundimiento durante la noche.

¿Realmente los colchones firmes son para todo el mundo? Aquí vas a encontrar todas las respuestas que necesitas sobre los colchones firmes y la firmeza. Si estás buscando un colchón duro o disfrutas con la alta firmeza, tal vez debas considerar la compra del soporte firme que te ofrece un colchón firme.

Qué es un colchón firme y qué nivel de firmeza necesitas

Cuando hablamos de la firmeza de un colchón nos referimos a la sensación inicial de resistencia que este ofrece cuando te tumbas. Esta resistencia no debe confundirse con el “soporte”, que sería la capacidad del núcleo para mantener la columna alineada.

A la hora de hablar de firmeza la industria del descanso utiliza una escala del 1 al 10 para el nivel de firmeza. Del 1 al 3 la firmeza es blanda, un colchón en donde te hundes profundamente. De 4 a 6 la firmeza es media, lo que suele ser el equilibrio clásico que suele gustar a la mayoría. De 7 a 9 ya se trata de una firmeza con menos hundimiento mientras que el máximo, el 10, sería como dormir en una superficie rígida con poco acolchado.

La firmeza es subjetiva, pero lo normal es que se tenga en cuenta el peso y la postura de la persona. Una persona que pesa 120 kilos sentirá la firmeza de una forma diferente en comparación a una persona que pese 50 kilos.

Ventajas de los colchones de firmeza alta para el descanso

Los colchones de firmeza alta tienen muchas ventajas para el descanso. Una de las más importantes es la alineación espinal superior que se consigue al evitar que la pelvis se hunda excesivamente. Con esto se consigue evitar el “efecto hamaca” que puede suceder en otros colchones y que tantas contracturas puede provocar.

Otra ventaja que tienen estos colchones es que facilitan el movimiento. Si te mueves mucho por la noche probablemente sea una de las mejores opciones por las que te puedas decantar debido a que van a mejorar tu confort y comodidad.

Los colchones con un grado de firmeza más alto distribuyen mejor el peso. Esto implica que los huesos absorben la mayor parte de la presión permitiendo que los músculos, las venas y las arterias se relajen.

También es importante destacar que estos colchones suelen tener una vida útil más larga, por lo que tardan menos en fatigarse y presentar hundimientos.

Comprar colchones firmes: qué debes tener en cuenta

A la hora de comprar un colchón firme la densidad es clave. Si el colchón es de espuma busca densidades mínimas de 35 kg/m3 o de 40 kg/m3. Una espuma firme, pero de baja densidad, se convertirá en un chicle en menos de dos años, empeorando tu experiencia de descanso.

Infórmate también por el calibre del muelle. Un calibre más grueso en el muelle ayuda a encontrar la firmeza estructural que buscas para lograr el ansiado descanso reparador.

Un buen colchón firme también debe contar con una capa superior de confort. Colchones firmes que cuentan con entre 2 y 3 centímetros de viscoelástica de alta densidad te ayudan a que no sientas que estás durmiendo sobre una superficie muy dura. El objetivo de esta pequeña capa es facilitar una acogida suave que ayude en la relajación.

Colchones firmes para dolor de espalda: ¿son recomendables?

Durante muchos años los médicos han recomendado colchones extremadamente duros para el dolor de espalda, aunque hoy sabemos que en la gran mayoría de los casos eso es un error.

Si el colchón se siente demasiado firme se pueden crear puntos de presión excesivos en los hombros y el sacro, provocando que la zona lumbar se quede sin apoyo provocando una tensión muscular.

Los colchones extremadamente firmes son recomendados si sufres de dolor lumbar si duermes boca arriba o boca abajo. Así mismo, pueden también estar recomendados para personas que sufren alguna patología que les impide la flexión de la columna.

La mejor forma de lograr un descanso profundo es tratando de probar cómo te afecta la firmeza del colchón pasados unos días. Recuerda que el peso o la postura tienen especial relevancia en este aspecto.

Tipos de colchones firmes según materiales y estructura

Hoy en día la tecnología ha avanzado tanto que un colchón firme no significa incómodo. Además, existen varios tipos entre los que se pueden elegir.

Uno de los más demandados son los que tienen muelles ensacados. Cada muelle trabaja de forma independiente en estos colchones y, para mayor firmeza, se utilizan muelles con más vueltas de acero o que cuentan con un alambre superior. Estos colchones ofrecen una gran transpirabilidad.

También son bastante populares los colchones que cuentan con espuma de Alta Resistencia (HR). Estos colchones son muy silenciosos y, además, ofrecen una sensación de estabilidad absoluta.

Los colchones de látex natural cuentan con una elasticidad única. Un colchón de látex firme ofrece un soporte sólido que cuenta también con un pequeño empuje hacia arriba que es especialmente apreciado por todos aquellos que odian sentirse atrapados en el colchón.

La opción híbrida que combina muelles extra firmes con capas superiores de espumas técnicas es la más equilibrada.

Cómo elegir el mejor colchón firme según tu peso y postura

Una persona que pesa entre 90 y 100 kilos necesita un buen colchón firme para lograr una mejor experiencia de descanso. Lo mejor en estos casos es elegir un colchón que cuente con refuerzo perimetral y un núcleo de alta densidad para que puedan mantener la columna alineada.

Los que duermen boca arriba necesitan un colchón de firmeza medio-alta. Estos colchones permiten que la persona tenga alineada la nuca con los hombros y las nalgas, pero permiten que la zona lumbar descanse sin problemas sobre la superficie del mismo.

Para los que duermen boca abajo también necesitan un colchón de firmeza alta. Estas personas necesitan una superficie muy plana para evitar que el cuello se gire en ángulos imposibles y su zona lumbar se arquee.

Los que duermen de lado deben tener cuidado con los colchones muy firmes para que no se les corte la circulación en el brazo. En estos casos la mejor opción es buscar modelos que cuenten con “zonas de descanso” diferenciadas, por ejemplo, más suaves en el hombro, pero más firmes en la cintura.

Preguntas frecuentes sobre colchones firmes

Respondemos a algunas de las preguntas más frecuentes que nos hacen llegar muchos de nuestros clientes sobre los colchones firmes.

¿Qué es un colchón firme?

Un colchón firme es aquel que ofrece una alta resistencia a la compresión. En lugar de amoldarse por completo a la silueta de la persona, el colchón firme mantiene su superficie relativamente plana y estable con lo que se logra un soporte estructural sólido a todo el esqueleto.

Es bueno para la espalda siempre que no deje huecos sin soporte en la curvatura natural de la persona. Además de esto, es excelente para prevenir dolores posturales.

La elección deberá basarse en criterios subjetivos personales, pero también en otros objetivos como el peso. Una persona que pese más encontrará más cómodo un colchón que ofrezca una mayor resistencia.

El colchón firme está especialmente recomendado en personas de peso elevado, personas que tengan problemas en la espalda, que sufran de calores nocturnos o que quieran disfrutar de la sensación de una cama estable que no se mueva cuando su pareja se da la vuelta.

Con estas modificaciones puedes encontrar colchones híbridos que te proporcionen un mejor soporte corporal dependiendo de lo que te guste para así lograr un mayor confort nocturno.

No, hay muchas opciones diferentes en cuanto a colchones firmes se refiere para que no te parezcan incómodos.